Este miércoles, desde la Superintendencia de Servicios Sanitarios realizaron una fiscalización para determinar la contaminación en el principal estanque de agua lajino, tras lo ocurrido en noviembre pasado, donde se produjo un rebase en el sistema de alcantarillado desencadenando un derrame de aguas servidas hacia la laguna.

Luego de los primeros muestreos, que resultaron alterados, la entidad sanitaria determinó que la empresa responsable del hecho, ESSBIO, deberá realizar un remuestreo y monitoreo completo para evaluar el agua, esta vez  a nivel bacteriológico (por coliformes fecales).

De esta manera, se establece que la laguna no está apta para baño,  hasta que finalicen los análisis y se entregue un informe completo de la calidad sanitaria del agua. Una vez cumplido esto, en un plazo de quince días, será la autoridad de Salud quien determine las acciones a tomar y las posibles sanciones.

En la visita, también se evaluó la situación del sector Puerto Carrera, donde se ubica una planta de aguas servidas, la cual ha sido responsable de distintas situaciones de contaminación en el río Biobío desde el año 2019 hasta la fecha. Además, la empresa ha sido denunciada por los vecinos debido a los malos olores y estancamiento de agua en el sector.

En la instancia participó un fiscalizador de la Superintendencia, un asistente técnico de ESSBIO  y personal municipal.

 

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